Kfar HaMacabiá, 26 de abril de 2017
Mensaje de Yom HaAtzmaút –
69 Aniversario de la Independencia de Israel:
La última guerra
 
Queridos amigos:
 
Crecí sin grandes simbologías judeo-sionistas en mi hogar. Quien visitaba mi casa durante mi niñez apenas encontraba objetos que señalaran el carácter judío de nuestra familia. Entre esos escasos y tan apreciados objetos, había un disco de la Guerra de Yom Kipur (1973) – la guerra que, aunque ganada por Israel, trajo consigo el tremendo precio de 2521 soldados israelíes caídos en batalla, 8800 heridos y 293 capturados y liberados meses después. Ese disco era una compilación de canciones maravillosas, que son hoy parte de la memoria de Israel como Nación: la más famosa entre ellas es, indudablemente, “Lu yehí”, de Naomi Shemer – vibrantemente interpretada por Chava Alberstein. No obstante, la canción de ese álbum que pasó a ser una parte de mi vida (una anécdota para otra ocasión) fue otra, también muy conocida – “Hamiljamá haajroná”, “La última guerra”, cantada por Yehoram Gaón y escrita por Chaim Hefer y Dov Seltzer. El estribillo de esa canción decía algo profundamente conmovedor, especialmente a la luz de tantos israelíes muertos en esa guerra[1]: “Yo te prometo, mi niña pequeña, que ésta será la última guerra” – augurando un futuro de paz para Israel.
 
Lamentablemente la realidad fue otra: Israel tuvo que enfrentarse en cada década posterior a la de la guerra de Yom Kipur del 1973 a nuevas guerras y ataques de misiles, con dolorosos saldos de pérdidas de vidas tanto de jóvenes soldados caídos en la defensa del Estado de Israel como de civiles bombardeados por regímenes dictatoriales (Saddam Hussein) o terroristas (Hamás):
* Primera Guerra del Líbano (1982)
* Guerra del Golfo (1991)
* Segunda Guerra del Líbano 2006 (2006)
* Guerra de Gaza (diciembre de 2008 – enero de 2009)
* Operación Pilar de Defensa (Noviembre 2012) – Gaza
* Operación Borde protector (julio-agosto 2014) – Gaza
 
No obstante, el deseo expresado bellamente en la voz de Yehoram Gaón – “…ésta será la última guerra” – tuvo cierto carácter profético. Ya no hubo guerras como la Guerra de Yom Kipur – aunque ella no fuera “la última”. La Guerra de Yom Kipur fue el último intento de países de la región de exterminar al Estado Judío a través de guerras convencionales[2]. Todas las guerras posteriores contra Israel fueron perpetradas por grupos terroristas – shiítas o palestinos – sostenidos en su mayoría por ideologías redentoras mesiánicas que condenan toda vida no-islámica en el Medio Oriente. Los países de la región, después de la Guerra de Yom Kipur, comprendieron que Israel no desaparecería del mapa por acción de la fuerza militar – lo que condujo a que se firmara la paz con Egipto, el país sunita más importante de la región, en 1979, y con el Reino de Jordania, que representa la mayoría de la frontera Este de Israel, en 1994.
 
Los intentos de acabar con Israel, desde 1973, han estado a cargo del terrorismo islamista y palestino. A estos intentos se les sumaron otros, de carácter diferente, pero definitivamente muy destructivos. Desde el 2001, la Conferencia de Durban (Sudáfrica) inició oficialmente la campaña para destruir al Estado de Israel – esta vez, a través de su demonización y la deslegitimización de su existencia, diseminando un mensaje brutal: “la creación del Estado de Israel fue un error histórico”. Esta nueva estrategia del mismo propósito – borrar a Israel del mapa – parte de la no-resignación por la mera existencia del Estado Judío; la misma falta de resignación que originó las primeras 4 guerras[3] contra Israel. Egipto, Jordania y muchos otros Estados de la región que lograron esa resignación y aceptaron el hecho irrefutable de que el pueblo judío renacido nacionalmente está en Medio Oriente para quedarse, pudieron llegar a la paz con Israel o están en camino para hacerla. Los nuevos “soldados” de la deslegitimización de la existencia de Israel buscan acabar con sus cimientos – allí están quienes quieren ver desaparecer al pueblo judío en su renacido Estado Nacional: los “campeones” de la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel.
 
El Estado de Israel, este pequeño milagro de la Historia de la Humanidad nacido de las cenizas de la Shoá, pudo y puede sobreponerse a sus amenazas militares, teniendo que luchar ahora en otro frente – el de la opinión pública, en un mundo que aprendió a lo largo de 18 siglos a odiar al pueblo judío…
 
Nosotros, en la Unión Mundial Macabi, en nuestro carácter de Movimiento judeo-sionista, decidimos sumarnos a la lucha para denunciar y frenar la difamación y la calumnia contra el Estado de Israel. Hemos establecido un programa conjuntamente con el Ministerio de Asuntos Estratégicos y de Diplomacia Pública del Estado de Israel para preparar a judíos y gentiles a combatir contra aquellos que quieren destruir el único Estado que existe en el mundo para nuestro milenario pueblo. Nuestro programa nos lleva a todos los Continentes y a muchas de sus comunidades judías. Esas mismas Comunidades demandan preparación frente a los embates cotidianos que sufren por las perversas obsesivas calumnias contra Israel. Este compromiso macabeo, que tiene como socio al Estado de Israel desde el 2009[4], es nuestra manera de honrar a los caídos en las batallas de Israel – soldados, civiles y víctimas del terror palestino-islamista. Es nuestra ideología macabea la que nos impone salir en ayuda a nuestro pueblo por doquier, y, en particular, a nuestros hermanos del Estado de Israel – los que que cargan con la responsabilidad de todo nuestro pueblo por mantener vivo al Estado que es hoy orgullo de todos.
 
No podemos – no debemos – ser indiferentes a los esfuerzos en los foros de la opinión pública de acabar con Israel, bajo libelos de toda índole. Debemos detener a quienes se han propuesto acabar con los fundamentos de nuestro legítimo derecho histórico a una vida nacional en nuestra Tierra Milenaria – enemigos que incluyen, lamentablemente, a algunos pocos extremistas en las filas de nuestro propio pueblo. Es nuestro deber aprender e informar nuestro derecho a la vida, y nuestros esfuerzos por la paz en esta región – esfuerzos probados en innumerables ocasiones, y que produjeron la paz con los dos países cruciales para las fronteras de Israel, Egipto y Jordania. Este Yom Hazicarón y este Yom HaAtzmaút honraremos a la vida de Israel redoblando nuestros esfuerzos para defenderla, para protegerla, para promover el cariño a ella de todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
 
Que tengamos todos la dicha de ver a nuestro pequeño Gran Estado siempre floreciente, creciente, fortificado con nuestra presencia concreta y física, y en paz, con la aceptación por parte de las Naciones del mundo del retorno del pueblo judío a érets Tsion viyrushalaim, a la Tierra de Sión y Jerusalem – Capital Eterna de nuestro pueblo -.
 
Quiera Dios bendecir al Estado de Israel,
que marca el inicio de nuestro renacimiento nacional,
de nuestro orgullo recuperado,
de nuestro futuro cierto como pueblo.
 
¡Jag HaAtsmaút Saméaj!
¡Felices 69 años, Israel!
¡Jazak ve’ematz!
 
Rabino Carlos A. Tapiero
Vice-Director General & Director de Educación
Unión Mundial Macabi

[1] La guerra de Yom Kipur fue iniciada por Egipto y Siria con absoluto apoyo soviético y brigadas terroristas palestinas.
[2] Con la excepción de los misiles iraquíes – 39 en total, con una sola víctima israelí – durante la Guerra del Golfo, en la que Israel no intervino.
[3] Guerra de Independencia (1948); Guerra del Sinaí (1956); Guerra de los 6 Días (1967), y la mencionada Guerra de Yom Kipur (1973).
[4] El trabajo de la Confederación Latinoamericana Macabi ha sido crucial en la formación de jóvenes  y adultos líderes  en el campo de la Hasbará, a través del programa HaTzad Hashení.
Maccabi World Union, 7 Peretz Berenstein, Ramat Gan, 52105 Israel