Kfar HaMacabiá, Martes, 23 de Mayo de 2017
Mensaje de Yom Yerushalaim
 
Los primeros 50 de la nueva-vieja Jerusalem
 
Queridos amigos:
 
Quienes vivimos cotidianamente la Jerusalem recuperada para el pueblo judío, sabemos qué significativo es este Yovel, estos 50 años desde su reunificación. Entre 1948 y 1967, los lugares sagrados judíos habían sido profanados y destruidos, y los judíos de todo el mundo tenían prohibido visitar la Ciudad de la Luz, fundada por su propio Rey David un poco más de 3000 años atrás. Desde esa guerra libertadora – la Guerra de los 6 Días, en junio de 1967 -, hemos vuelto a transitar por las nuevas y viejas calles de Jerusalem, a rezar en el Kotel, a reconstruir edificios destruidos, a levantar nuevos espacios públicos, a integrar un pasado milenario con un presente febril.
 
Jerusalem, más que ninguna otra ciudad en la Tierra de Israel (y, por supuesto, más que ninguna otra ciudad del mundo), es el testimonio en roca y luz de un pueblo – nuestro pueblo: da fe de nuestros logros, nuestras  alegrías, nuestras satisfacciones, nuestros fracasos y nuestras penas. Jerusalem pasó a ser símbolo mismo de vida nacional judía – desde el salmo 137[1], hasta el Hatikvá[2].
 
Nosotros, los medio millón de macabeos activos en 70 países, hemos elegido a Tzion, Yerushalaim, para celebrar el más grande evento del pueblo judío, la Macabiá. No sólo será allí la Ceremonia de Apertura, con 30.000 espectadores de 90 países, televisada a todo el planeta… sino que tendremos también allí a la mayoría de nuestros atletas, haciendo de Jerusalem lo que es – la Capital multidimensional del ser judío contemporáneo.
 
En apenas 40 días, la Antorcha Macabea sumará luz a la Ciudad de la Luz. Que seamos todos nosotros dignos de recibirla.
 
Celebremos hoy a Jerusalem; celebremos hoy la libertad de caminar por sus calles, reconocer sus aromas y volver a elevar sus dinteles. Y sintamos en ese festejo la alegría y emoción de cientos de generaciones que imaginaron, ensalzaron en sus poemas y cantaron a Jerusalem en sus canciones, y que ahora, sobre nuestros hombros, ingresan a sus estrechos pasajes y sendas.
 
Un fuerte abrazo en este Yom Yerushalaim – en los 50 años de su recuperación.
 
 
¡Yom Yerushalaim Saméaj!
¡Jazak ve’ematz!
 
Rabino Carlos A. Tapiero
Vice-Director General & Director de Educación
Unión Mundial Macabi

[1]En el que al llorar el Exilio Nacional nos lamentábamos por la pérdida de Jerusalem.
[2]Que, al hablar de recuperar la Patria perdida, refiere a Eretz Tzion, Yerushalaim”, la Tierra de Sion, Jerusalem – ambos nombres de la Ciudad de la Paz.